Incendio, explosión y caida del rayo, excepto combustión espontánea.
Caida del vehículo a cunetas, barrancos, precipicios, rios, mar.
Colisión o choque del vehículo porteador con otro cuerpo fijo o móvil.
Vuelco o semivuelco del vehículo porteador.
Lluvia o nieves tempestuosas, avalanchas y aludes.
Corrimiento y desprendimiento de tierra, montaña o rocas.
Rotura de puentes y derrumbamiento de edificios, túneles o de otras obras de ingeniería y arquitectura.
Agua de mar debido a temporal, en trayectos terrestres.
Robo realizado en cuadrilla y a mano armada, debidamente probado que resultare amenazada la vida o la integridad corporal de las personas que ocupen el medio de transporte.